¿Qué ayuda en caso de piel seca en invierno?

El frío y el aire caliente a menudo provocan sequedad de la piel: Comezón, escamas y tensiones en todo el cuerpo. Si la piel carece de humedad, pueden aparecer pequeñas grietas, especialmente en los dedos, codos, rodillas y pies. Estos sitios son más permeables a los gérmenes, bacterias y hongos. Con el cuidado adecuado, también se puede evitar que la piel se reseque en invierno.

Estructura de la piel

La capa más externa es la llamada epidermis. Protege las capas más profundas de influencias ambientales externas. Debajo de ella se encuentra la dermis, en la que se anclan los nervios, las glándulas de la piel y los vasos sanguíneos. La capa más interna de la piel es la subcutánea. Consta de grasa y tejido conectivo.

Las glándulas sebáceas ofrecen protección

Las glándulas sebáceas de la dermis proporcionan el manto ácido que protege contra la pérdida de humedad y los daños. Si producen muy poca grasa, la piel se vuelve seca, agrietada y con el tiempo delgada como un pergamino. La producción de sebo disminuye con el aumento de la edad, el manto ácido se vuelve más delgado y delgado. Si la piel se seca aún más, se produce picazón y eccema.

No rascar el eccema

El eccema se define como una serie de erupciones cutáneas en las que hay una inflamación no infecciosa de la capa superior de la piel. La piel no sólo está seca, sino también enrojecida y escamosa, con picazón y húmeda. Las burbujas y nódulos pueden incluso formarse, pequeñas grietas en la barrera cutánea pueden penetrar bacterias y hongos y causar enfermedades. Si usted se rasca debido a la comezón, los problemas empeoran. Sólo una crema de cortisona ayuda contra el eccema, combate la inflamación.

Cuidado de la piel en invierno

Muchos productos para el cuidado de la piel disponibles comercialmente contienen aceites minerales como la parafina porque son flexibles, económicos, inodoros y duraderos. A largo plazo, sin embargo, la piel se vuelve quebradiza y seca. Las personas con piel sensible deben asegurarse de que su producto para el cuidado de la piel no contenga aditivos como conservantes, fragancias o alcohol. Pueden irritar la piel.

Las alternativas naturales y bien toleradas son el aceite de almendra, jojoba y de germen de trigo y la manteca de karité. En invierno, los productos para el cuidado de la piel deben contener más grasa y menos humedad. La proporción ideal depende del tipo de piel. La consulta con un dermatólogo o esteticista puede ser útil aquí. La urea es un buen humectante, los ingredientes activos como el pantenol, el ácido pantoténico, la alantoína y la vitamina E tienen un efecto hidratante.

Precaución al ducharse y bañarse

El agua caliente y el exceso de jabón dañan adicionalmente la capa protectora de la piel, provocando picazón y sequedad de la piel. Es por eso que los baños de ducha deben ser cortos y no calientes, especialmente en invierno. Jabónese sólo las áreas críticas y no todo el cuerpo. Los baños de espuma extensivos son una carga para la piel y deben evitarse. No hay nada malo con un baño de bienestar ocasional de 10 a 15 minutos si el agua está a un máximo de 39 grados centígrados y se utiliza un baño de aceite de refatting.

Buena nutrición para la piel

Con una correcta nutrición en invierno, la piel se puede fortalecer desde el interior. Aceites vegetales de linaza. Las semillas de chía o cáñamo nutren la piel desde el interior con ácidos grasos omega-3 esenciales. Lo mejor es comer pescado graso, aguacates y ensaladas con los aceites adecuados. También es importante beber mucho.

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