El Sodio y potasio básico para la nutrición

El sodio y el potasio son cuantitativamente las dos sales más importantes del cuerpo. El sodio es predominantemente extracelular (140 mEq/L). No es muy abundante en la celda (5 a 15 mEq/L). El hueso contiene grandes cantidades y actúa como un órgano de almacenamiento. La cantidad total de sodio en un varón adulto es de aproximadamente 4,000 mEq.

El Sodio y potasio básico para la nutrición

El potasio es esencialmente intracelular. El organismo contiene aproximadamente 3600 mEq de potasio, de los cuales sólo 65 a 70 mEq se encuentran en el líquido extracelular. La diferencia de concentración entre el potasio intracelular (100 mEq/L) y el potasio extracelular (4mEq/L) es en parte responsable de la diferencia de potencial entre el interior y el exterior de la célula. Las variaciones en el potasio circulante son de considerable importancia para la conducción nerviosa y la contracción muscular.

Ingesta y pérdidas de sodio

La ingesta de sodio depende de la dieta y varía con las dietas. En promedio son de 150 a 200 mEq/día. La dieta de las poblaciones occidentales es demasiado alta en sodio. Este consumo excesivo es responsable de varias hipertensiones arteriales. La pérdida de sodio se produce en las heces, secreciones mucosas y serosas, pero especialmente en el sudor y la orina. La regulación de este metabolismo depende únicamente del riñón.

Pérdidas y aportes de potasio

La dieta proporciona unos 100 mEq/día de potasio. Pérdidas: son principalmente renales. Se elimina una pequeña porción en las heces (10%). Las pérdidas de potasio sudoral son muy bajas, incluso para la transpiración muy intensa.

Regularización durante el ejercicio

Sodio

El sudor es rico en sodio, especialmente porque su velocidad de flujo es alta. Esta concentración fisiológica de sodio en el sudor durante las altas velocidades de flujo lleva a un aumento 10 veces mayor de la pérdida de sodio cuando el caudal sólo se ha multiplicado por 4. La pérdida de sodio del sudor causa una disminución en la piscina de sodio del cuerpo, mientras que el nivel de azúcar en la sangre permanece normal o aumenta como resultado de la deshidratación.

El nivel de entrenamiento juega un papel importante en esta secreción. El deportista poco o no entrenado produce mucho calor que va a evacuar mal debido a su grasa panicula. Su flujo de sudor es considerable, su pérdida de sodio de varios gramos. Para el atleta que practica regularmente una actividad, el problema es muy diferente. Produce menos calor, tiene un menor índice de sudoración y menor concentración de sodio. Además, su sistema sudoripare se ha adaptado: su reabsorción tubular de sodio es más importante, lo que conlleva a una disminución del flujo de sudor y de la concentración de sodio.

Potasio

Los intercambios de potasio entre los diferentes compartimentos son bastante complejos, pero todos ellos apuntan en la dirección de la hiperpotasemia. El ejercicio intenso o prolongado hace que el potasio abandone las células activas. Este mecanismo es tanto más importante cuando el sujeto está mal entrenado.