7 consejos para tu clase de spinning

El spinning ha ganado popularidad en los últimos años como una forma de cardio que hace que tu corazón bombee. Ya sea que nunca lo hayas probado antes o seas un profesional experimentado, considera estos consejos para tener la mejor experiencia posible en el spinning:

Siéntate bien en el sillín

Es ideal llegar 10-15 minutos antes para permitirse el tiempo suficiente para ponerse cómodo en la bicicleta y empezar a calentar. Las bicicletas de spinning son ajustables en múltiples lugares, y el ajuste más común es la altura del asiento. De pie junto a la bicicleta, sube o baja el asiento hasta que esté en línea con tus caderas. Debes poder sentarte cómodamente en la bicicleta con tus brazos naturalmente en el manubrio con una ligera inclinación. Si no sientes que puedes andar en bicicleta durante 45 minutos a una hora en esa posición, será una clase larga (y probablemente dolorosa).

Elige los zapatos

Dependiendo de la clase y el estudio, puedes usar zapatos deportivos normales o zapatos de ciclismo. Algunos estudios tienen correas que sujetan tus zapatos normales, mientras que otros requieren que tengas o alquiles zapatos de ciclismo que se enganchen. Revise con anticipación si lo especifican.

Te puede interesar:  Ejercicios básicos que favorecen a tu sistema circular

Formar una base firme

De principio a fin, es crucial tener la postura adecuada. No sólo maximizará su recorrido y resultados, sino que también evitará lesiones. Ir en bicicleta puede parecer que todo gira en torno a las piernas, pero es igual de importante prestar atención al núcleo y a los brazos. El núcleo es tu centro de poder secreto que te ayuda a empujar y escalar hacia una versión más fuerte de ti mismo. Evita tensar la parte superior de tu espalda y usar tus hombros como pendientes. Tómate un segundo para ver los brazos, no deben extenderse hacia los lados, los codos deben estar cerca del cuerpo y ligeramente doblados. Concéntrate en mantener tu núcleo sólido como una roca, la parte superior del cuerpo suelta, la espalda recta y los hombros bajos durante toda la clase. Parece una lista larga, pero el control ayuda a mantenerte seguro y fuerte.

Asegúrate de poner resistencia

Cada bicicleta tiene un pomo bajo el manillar que controla la resistencia o «camino» para su entrenamiento. Su instructor le dirá cuándo subir o bajar, simulando colinas o caminos planos durante la clase. Algunas bicicletas tienen representaciones visuales del nivel en el que estás, otras son sólo un dial. Si no tienes una forma visual de ver dónde está, sigue la sensación. Es importante recordar que, aunque el instructor te dé pistas, escucha primero a tu propio cuerpo. No te sientas presionado a seguir girando la perilla sólo porque se te diga que te empujes a ti mismo hasta el borde, pero no lo empujes hasta el punto de la lesión o el dolor.

Te puede interesar:  Yoga terapéutico: cómo obtener beneficios para la salud gracias al yoga

Aunque es tentador salirse de la carretera cuando la clase se pone difícil, asegúrate de no pedalear sin ninguna resistencia. Claro, es mucho más fácil, pero al final puede ser perjudicial para las caderas y las rodillas. ¿Cómo puedes saber si no es suficiente? Las caderas no mienten. Si estás pedaleando con muy poca resistencia, tus caderas rebotarán por todas partes y tus rodillas parecerán que están haciendo un baile de piernas loco. No dejes que la bicicleta haga todo el trabajo, es tu momento para brillar y hacer un cambio positivo.

Estírate, no te destroces

Después de todos los empujones y tirones, subidas de colinas y sprints, saltos y volteretas, no es un secreto que el ciclismo es un entrenamiento mortal para la parte inferior del cuerpo. Como en cualquier clase intensa, es absolutamente vital estirarse al final. Esto no sólo protege tu cuerpo, sino que ayuda a construir los músculos que acabas de trabajar. No te saltes los últimos cinco minutos de clase reservados para el estiramiento y la relajación. Tómate un tiempo para recompensar a tu cuerpo por el trabajo que acaba de hacer, y ahórrate el dolor y la molestia más tarde. Aunque parece que has usado la mayor parte de tu mitad inferior, asegúrate de consentir tu mitad superior estirando los lados y el centro, así como el cuello y la parte superior de la espalda. A la hora de la verdad, todo tu cuerpo puede beneficiarse del ciclismo y podría necesitar una buena recuperación para poder recargarse y estar listo para el próximo viaje.